Los significativos impactos asociados a la satisfacción de las necesidades energéticas, de la sociedad en general y del sector residencial en particular, en términos de dependencia energética, seguridad de suministro e impacto ambiental, obligan a una adecuada y fundamentada planificación energética que en España se descansa en tres grandes pilares: la Planificación de los Sectores de Electricidad y Gas, la Planificación de Ahorro y Eficiencia Energética y los Planes de Energías Renovables. El conocimiento sobre la formación de la demanda y los agentes que influyen en la misma un instrumento clave para la elaboración de las diferentes planificaciones energéticas lo constituye.
El IDAE en colaboración con Eurostat, han realizado un completo estudio para conocer y analizar el consumo de energía de los más de 17 millones de hogares de España, por usos y fuentes energéticas, así como las características de su equipamiento, globalmente y en las tres zonas climáticas que se ha dividido el país.
El presente informe constituye el documento final del estudio SPAHOUSEC (Analysis of the Energy Consumption in the Spanish Households) y recoge, junto con el resto de los documentos asociados al proyecto: encuesta telefónica sobre equipamientos y consumos energéticos en el sector residencial, encuesta presencial sobre equipamientos, consumos y comportamientos energéticos en el sector residencial y mediciones de consumos eléctricos en el sector residencial. La metodología utilizada y los resultados obtenidos en la determinación de los consumos energéticos agregados, por servicios, usos, zona climática y tipo de vivienda para el caso español.
El trabajo, que ha durado 18 meses, ha sido el más ambicioso de todos los realizados en España sobre este particular y uno de los más significativos de Europa, con particularidades específicas nunca desarrolladas hasta la fecha, como son las medidas de los consumos eléctricos en tiempo real, incluidos los de “standby” (reposo).
Como aspectos novedosos, el estudio ha permitido conocer que la vivienda aislada duplica el consumo del piso tradicional, que el llamado consumo en “standby” es muy superior al de refrigeración, que la TV es el segundo electrodoméstico de mayor consumo eléctrico, después del frigorífico, que los servicios centralizados de calefacción y ACS (agua caliente sanitaria) consumen un 22% menos que los individuales; que las bombillas de bajo consumo están ya presentes en el 86% de los hogares; y que las energías renovables se encuentran en el 11% de los hogares.
Respecto al “standby“, los resultados muestran que en una vivienda típica española el gasto de todos los dispositivos electrónicos y electrodomésticos del hogar en standby asciende a 234kWh al año, frente a los 172 kWh de un ordenador en funcionamiento. Por tanto, si se pretende ahorrar, una de las medidas a tomar tendría que pasar por apagar completamente los electrodomésticos y evitar el “gastó” modo standby (reposo) de los electrodomésticos. Teniendo en cuenta todos los dispositivos enchufados a la corriente eléctrica, la suma de ese ínfimo consumo llega a ser un gasto a tener en cuenta, casi equivalente al del uso de lavavajillas durante un año.
Los resultados del proyecto se han sometido a un proceso de validación multidimensional mediante contraste de los resultados de las más de 9.000 encuestas realizadas con las series de datos existentes de años anteriores, con la información facilitada por los suministradores energéticos, con los resultados de mediciones directas de consumo eléctrico en 600 hogares y con cálculos de los consumos, basados en parámetros técnicos.
Fuente: IDAE